INPEMujer de 46 años engañaba a reclusos del Penal El Milagro con carnets de abogada adulterados

Avatar photo Redacción CPD12 de diciembre de 2025

La conocida como «doctora Rosa» habría cobrado dinero a internos bajo falsas promesas de ayuda legal. Fue capturada con sellos falsos y documentación apócrifa del Colegio de Abogados de Lambayeque

Los agentes de la Policía Nacional capturaron en flagrancia a una mujer de cuarenta y seis años en las afueras del Penal El Milagro. La sospechosa, quien se identificaba ante los reclusos como «doctora Rosa», habría estado ingresando sistemáticamente al recinto penitenciario usando carnets de abogada completamente adulterados. Las investigaciones preliminares revelan que esta persona habría suplantado la identidad de una profesional del derecho legítima para perpetrar su engaño.

Capturada tras operativo de rutina

Los efectivos policiales que realizaban patrullaje de rutina notaron movimientos sospechosos alrededor de las 13:00 horas cerca del frontis del recinto penitenciario. Al interceptar a la mujer para un control de identidad, ella intentó defender su legitimidad asegurando que el registro profesional que portaba era auténtico.

La historia se desmoronó cuando los agentes examinaron con detenimiento el carnet que presentó: se trataba de una credencial presuntamente falsificada del Colegio de Abogados de Lambayeque. Tras verificar los datos, se comprobó que el número de colegiatura pertenecía a una abogada real completamente ajena a estos hechos, lo que dejó al descubierto el delito de suplantación.

El arsenal del fraude: sellos, papeles y dinero

La requisa realizada a la sospechosa reveló todo un arsenal preparado para el engaño. Los policías encontraron dos sellos notariales, múltiples documentos de aspecto legal, una libreta donde presuntamente llevaba registro de sus «clientes», además de su cartera personal con dinero en efectivo. Este material habría sido la herramienta clave que le permitió a la mujer proyectar una imagen de profesional del derecho ante los internos y el personal de seguridad del penal.

Las primeras líneas de investigación sugieren que la sospechosa habría perfeccionado su método tras múltiples ingresos exitosos. Su modus operandi consistía en presentarse como defensora legal de los reclusos para sostener supuestas reuniones de asesoría jurídica. Lo alarmante del caso radica en que logró burlar los protocolos de seguridad en numerosas ocasiones sin levantar sospechas, lo que ahora obliga a las autoridades penitenciarias a revisar exhaustivamente sus procedimientos de control.

El negocio detrás de la mentira: dinero a cambio de esperanza

El coronel Johnny Huamán, quien lidera la División de Investigación Criminal (DIVINCRI) de La Libertad, confirmó que uno de los ejes centrales de la investigación es determinar cuánto dinero habría extraído esta mujer de los bolsillos de los internos. Las sospechas apuntan a que cobraba sumas variables prometiendo gestiones que jamás realizaría.

«Estamos ante alguien que ejercía ilegalmente una profesión, aprovechándose de personas en situación vulnerable. Presuntamente cobraba aportes económicos prometiendo apoyo en procesos judiciales. Ya confirmamos que no es abogada, que los supuestos trámites eran falsos, y que estos internos estaban siendo víctimas de un fraude sistemático», declaró el oficial a Buenos Días Perú.

La hipótesis que maneja la policía es que la mujer se habría lucrado económicamente durante un período considerable, dejando a su paso reclusos estafados que confiaron en sus falsas credenciales y promesas vacías de asesoría legal.

Ministerio Público toma el caso: investigan fraude y falsificación

El fiscal Joan Manuel Valladares Correa, de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Trujillo, asumió de inmediato la conducción de las diligencias preliminares. El Ministerio Público calificó los hechos como presuntos delitos contra la fe pública y contra la administración de justicia, ambos con severas penas en el Código Penal.

La fiscalía trabaja ahora en establecer una línea de tiempo precisa: ¿desde cuándo operaba esta mujer? ¿A cuántos internos habría perjudicado? ¿Existió complicidad de algún funcionario del penal que facilitara sus entradas? Estas son las preguntas clave que guían la investigación.

El operativo que culminó con su captura busca no solo sancionar este caso particular, sino también exponer las debilidades del sistema de control en el Penal El Milagro. Familiares de reclusos y el propio personal penitenciario han expresado su preocupación y exigen que se fortalezcan los protocolos para impedir que estas situaciones se repitan. La investigación continúa abierta para determinar la verdadera dimensión de este fraude penitenciario.

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