PNP¿Excusa o realidad? PNP culpa a «vacío legal» por no poder detener a infractores de ‘dos en moto’

Avatar photo Redacción CPD23 de enero de 2026

Mientras Arriola pide más facultades, ciudadanos cuestionan: ¿Falta de normas o falta de acción policial?

El comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Óscar Arriola, generó controversia este viernes 22 de enero al justificar la ineficacia policial para sancionar infracciones de tránsito con un supuesto «vacío legal». Según su versión, los efectivos de comisarías no podrían multar a quienes circulan con dos personas en motocicletas lineales porque solo los agentes de tránsito tendrían esa facultad.

La declaración, realizada durante una intervención en San Juan de Lurigancho y recogida por diversos medios incluyendo un portal de noticias local, ha despertado dudas sobre si realmente se trata de una limitación normativa o simplemente una excusa para justificar la falta de resultados en la lucha contra la delincuencia.

«Si intercepto una motocicleta con dos adultos a bordo y no pertenezco a la unidad de tránsito, no puedo sancionar. Debo contactar y esperar a que llegue un efectivo especializado para que imponga la papeleta», afirmó Arriola, generando inmediatas críticas en redes sociales donde usuarios cuestionaron por qué los policías no podrían al menos retener a los infractores hasta la llegada del personal especializado.

La argumentación del jefe policial resulta cuestionable cuando se observa que en otros países y contextos, los efectivos de seguridad tienen capacidad de intervención inmediata ante cualquier infracción, derivando posteriormente los casos a las áreas competentes. ¿Por qué en Perú los policías solo podrían «mirar» mientras presuntos delincuentes escapan?

¿Déficit de personal o déficit de estrategia?

La situación se vuelve aún más polémica cuando Arriola reconoció que la PNP enfrenta un déficit significativo de efectivos, pero su respuesta habría sido implementar «rotaciones de horarios» y presencia de agentes de inteligencia en puntos críticos.

«No trabajamos con horarios fijos establecidos. Hemos diseñado una estrategia que nos permite redistribuir al personal disponible de manera más eficiente, incluyendo la presencia de agentes de inteligencia en lugares críticos», explicó el comandante general.

Sin embargo, esta declaración genera más preguntas que respuestas: ¿Si hay agentes de inteligencia disponibles, por qué no hay suficiente personal de patrullaje? ¿Las rotaciones de horario realmente solucionan el problema o solo lo disfrazan? ¿No sería más efectivo capacitar a todos los efectivos para sancionar infracciones básicas en lugar de solicitar cambios normativos?

La solicitud de Arriola para que «cualquier policía» pueda sancionar infracciones de tránsito podría interpretarse de dos maneras: o bien existe efectivamente una limitación legal que debe corregirse, o la PNP estaría buscando transferir responsabilidades y justificar su ineficacia actual con argumentos técnicos.

Lo que resulta innegable es que mientras se debate sobre quién tiene o no facultades para multar, el sicariato y el robo agravado —que efectivamente se ejecutan mayormente en motocicletas con dos ocupantes— continúan azotando al país sin respuesta efectiva de las autoridades policiales.

¿Cambiar la norma resolverá el problema de inseguridad o solo será otra excusa más cuando los resultados sigan sin llegar?

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.