La hermana del «Lunarejo» finalmente fue atrapada en San Borja. Se escapó de su propia sentencia alegando que «se sentía mal». Ahora dice que Dios la protegió y que su condena es «injusta»
Señores, señoras, tenemos que hablar de lo que pasó ayer en San Borja. La Policía Nacional finalmente puso las esposas a una mujer que llevaba SIETE AÑOS riéndose de la justicia peruana. Su nombre: Lupe Zevallos Gonzáles, 64 años de edad, condenada a 25 años de prisión por lavar dinero sucio del narcotráfico.
¿Y cómo lo hacía? A través de AeroContinente, la aerolínea que fundó su hermano Fernando Zevallos, más conocido como el «Lunarejo». Ella era directiva de esa compañía y desde ahí blanqueaban millones provenientes del narco.
CUANDO EL SISTEMA TE DEJA ESCAPAR
Ahora les voy a contar cómo esta señora se burló del Poder Judicial. Corría el año 2019, específicamente el 25 de febrero. Ese día los jueces leían su sentencia en la sala: 25 años de cárcel por lavado de activos. Su hermano, el «Lunarejo», recibió 27 años por dirigir una organización criminal dedicada al narcotráfico y fue enviado directo al penal de Ancón I.
Pero con Lupe Zevallos pasó algo increíble. En plena lectura de sentencia, ella dijo que «se sentía mal» y le permitieron abandonar la sala. ¿Y saben qué? JAMÁS VOLVIÓ. Así de simple. Se fue caminando y desapareció por siete años completos.
Durante todo ese tiempo, el Ministerio del Interior ofreció una recompensa de 100 mil soles para quien diera información sobre su paradero. Pero nada. Esta mujer se esfumó como si la tierra se la hubiera tragado.
LA CAÍDA DE LA PRÓFUGA
La información que llevó a su captura llegó hace aproximadamente una semana y media al despacho del fiscal Jorge Chávez Cotrina, coordinador nacional de las Fiscalías Especializadas contra la Criminalidad Organizada. La Policía había logrado ubicar exactamente dónde se escondía Zevallos.
Con esos datos sobre la mesa, el Ministerio Público actuó rápido y solicitó la orden de allanamiento del inmueble. El miércoles pasado, la Corte Nacional autorizó la operación. Y ayer, señores, finalmente cayó en San Borja tras una operación de inteligencia policial.
EL DESCARO HECHO PERSONA
Pero lo que viene ahora los va a indignar todavía más. Cuando la Policía la capturó y la pusieron frente a las cámaras, esta señora tuvo el tupé de declarar que su sentencia es «injusta y arbitraria». ¿Pueden creerlo?
Y eso no es todo. Lupe Zevallos afirmó, sin ninguna vergüenza, que durante estos siete años de fuga estuvo «protegida por Dios». Sí, leyeron bien. Según ella, Dios la ayudó a escapar de la justicia.
«Tengo mi salud muy resquebrajada. Es lo que me tocó afrontar por haber invertido en este país una sentencia injusta, dada en mayoría, por dos personas cuestionadas una en Cuellos Blancos y la otra por corrupción», declaró la sentenciada como si ella fuera la víctima de esta historia.
¿Se imaginan? Lava plata del narcotráfico, se escapa de su sentencia, vive siete años como prófuga burlándose del sistema judicial, y ahora resulta que ELLA es la víctima. Que tiene problemas de salud. Que invirtió en el país. Que los jueces están cuestionados.
¡SEÑORES, SEÑORAS, ESTE ES EL NIVEL DE CINISMO QUE ESTAMOS VIENDO!
AHORA SÍ, A PAGAR
Lupe Zevallos fue llevada de inmediato a la sede de la Dirincri. Allí pasará por el control de identidad judicial y después será trasladada a un penal donde, esta vez sí, deberá cumplir los 25 años de prisión que le impuso el Poder Judicial en 2019.
La justicia en este país puede ser lenta, puede tener fallas, puede demorarse años. Pero al final, señores, al final siempre llega. Aunque te demores siete años en caer, la cárcel te está esperando.
Esta boca no la calla nadie para decir bien claro: quien la hace, la paga. Y esta señora va a pagar muy caro haber creído que podía burlarse de todos los peruanos.


