Redes SocialesMarisel Linares: La periodista que habría traicionado su propia ética para encubrir a su hijastro

Avatar photo Redacción CPD26 de febrero de 2026

Mientras Lizeth Marzano moría en el hospital, ella coordinaría en un parque cómo salvar al responsable del atropello

La detención de Adrián Villar Chirinos ha destapado algo más grave que un atropello mortal: una presunta red familiar de encubrimiento donde la periodista Marisel Linares Chávez estaría en el centro del escándalo. Mientras la familia de la deportista Lizeth Marzano clama justicia, la conductora de televisión enfrenta una investigación formal por encubrimiento personal, un delito que destruye todo lo que alguna vez predicó desde las cámaras.

DE FISCALIZAR LA CORRUPCIÓN A PROTAGONIZARLA

La indignación no se ha hecho esperar. Las cámaras de seguridad de San Isidro capturaron a Linares en una reunión de emergencia a las 3:02 a.m. del 18 de febrero, apenas horas después del fatal atropello. ¿Su rol? No fue el de una ciudadana responsable que reporta un crimen. Habría sido parte de una estrategia calculada para ganar tiempo hasta que venciera el periodo de flagrancia.

Señores, señoras, esta es la misma periodista que durante años denunció la corrupción y la impunidad desde su programa. Hoy, las pruebas la señalan como cómplice de exactamente lo que decía combatir.

LAS EVIDENCIAS QUE LA ACORRALAN

1. TRES CITACIONES IGNORADAS

Marisel Linares ha desatendido tres citaciones fiscales obligatorias. Su insistencia en declarar «vía virtual» no es casualidad: es una táctica para evitar las preguntas incómodas de los peritos y esquivar la confrontación directa con las evidencias que la señalan.

2. DUEÑA DEL VEHÍCULO HOMICIDA

El auto que quitó la vida a la seleccionada nacional de apnea está a nombre de la periodista. No hubo denuncia inmediata. No hubo cooperación con las autoridades. Solo silencio cómplice mientras una familia destruida exigía respuestas.

3. DOBLE MORAL PROFESIONAL

Linares construyó su carrera denunciando casos de injusticia y negligencia policial. Pero cuando el caso involucró a su hijastro, los registros de cámaras de seguridad muestran que mientras el cuerpo de Lizeth aún estaba en el hospital, ella coordinaría movimientos en un parque con el responsable del atropello.

¿Dónde quedó la ética periodística? ¿Dónde quedó la justicia que tanto pregonaba?

LA JUSTICIA NO PERDONA A NADIE

La fiscalía ya advirtió: si Linares continúa evadiendo su responsabilidad, solicitarán medidas restrictivas en su contra. El Colegio de Periodistas y diversos gremios de prensa siguen el caso de cerca, conscientes de que esto representa una de las mayores crisis éticas que ha enfrentado un comunicador en la historia reciente del Perú.

«Un periodista no puede ser cómplice del silencio. El encubrimiento de un delito es la antítesis de nuestra labor», señalaron fuentes cercanas a la defensa de la familia Marzano, quienes preparan una denuncia formal por daños y perjuicios contra la titular del vehículo.

EL MENSAJE ES CLARO

La captura de Adrián Villar es solo el primer capítulo. Ahora, la justicia apunta directamente a quienes, desde las sombras y con pleno conocimiento de las leyes, intentaron convertir este crimen en un caso más de impunidad.

Señores, señoras: nadie está por encima de la ley. Ni siquiera quienes hacen de la ley su negocio mediático.

La familia Marzano merece justicia. Lizeth merece justicia. Y el país merece saber que quien predica transparencia desde las cámaras, no puede practicar el encubrimiento en las sombras.

Esta boca no la calla nadie.

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.