ActualidadEscándalo: Fiscal sindicada como operadora de Orellana suspende la reconstrucción del caso Lizeth Marzano

Avatar photo Redacción CPD27 de febrero de 2026

La misma fiscal que rechazó detener a Villar y a Linares frenó la diligencia con mil personas en vigilia pacífica — y tiene un pasado que hiela la sangre

La noche del jueves 26 de febrero quedará marcada como una nueva vergüenza en el caso de Lizeth Marzano, la campeona nacional de buceo atropellada y abandonada agonizante el 17 de febrero por Adrián Villar Chirinos. La fiscal provincial Yanet Brisvado Roller Rodríguez, de la Primera Fiscalía Corporativa Penal de San Isidro–Lince, suspendió la reconstrucción de los hechos a las 12:28 de la madrugada argumentando falta de garantías, con más de mil ciudadanos en vigilia pacífica afuera, con peritos ya en escena y con las diligencias iniciadas 25 minutos antes.

Pero hay algo que nadie te ha contado sobre esta fiscal, señores, y desde China Polo Dominical se los decimos sin rodeos.

Yanet Roller Rodríguez fue sindicada como presunta operadora de la mafia de Rodolfo Orellana — una de las organizaciones criminales más destructivas de la historia peruana, que corrompió fiscales, jueces y funcionarios durante más de una década. La sindicación fue formulada por la propia fiscal anticorrupción Marita Barreto, quien investigaba esa red, y fue respaldada por la revista Correo Semanal, que publicó que Roller o alguien de su despacho habría recibido un presunto soborno de parte de esa mafia. El escándalo fue tan grande que el propio Ministerio Público la cambió de despacho.

Lo que hizo Roller en aquel entonces lo dice todo: firmó la disposición que excluyó a la fiscal Marita Barreto del caso Orellana — a la única fiscal que estaba metiendo presos a esa red criminal y que había logrado detenciones preventivas contra sus principales integrantes. Una movida que en su momento fue denunciada como un acto diseñado para proteger a la organización. Previamente, en 2012, habría archivado un caso vinculado a Rolando Landa Niada, conocido como presunto testaferro de Orellana. Roller negó todas las acusaciones, pero fue apartada de ese despacho.

Once años después, esa misma fiscal conduce uno de los casos más sensibles del país.

Y sus decisiones en este caso siguen un patrón que no puede ignorarse:

Fue Roller quien rechazó los requerimientos de prisión preliminar contra Adrián Villar y contra Marisel Linares en los primeros días tras el atropello — cuando aún existía el plazo de flagrancia. Esa inacción le permitió a Villar viajar libremente a Cajamarca cuatro días después de matar a Lizeth. El imputado estuvo libre nueve días, hasta que la presión mediática lo hizo imposible de sostener.

Y esta madrugada, con los peritos ya en la avenida Camino Real, con las diligencias iniciadas y con una vigilia completamente pacífica de más de mil personas afuera — ni un grito, ni un incidente, la gente se apartó cuando llegó la policía — Roller suspendió todo. El argumento: falta de garantías. Lo conveniente: el abogado de Villar, Jefferson Moreno Nieves, había renunciado a la defensa técnica justo al inicio de la diligencia — una maniobra para postergarla. La fiscal habría podido designar una defensa de oficio y continuar. Decidió no hacerlo.

El resultado, como siempre en este caso: Adrián Villar sale beneficiado.

Señores del Ministerio Público y de la Fiscalía de Control Interno: una fiscal con antecedentes gravísimos de sindicación por vínculos con la mafia de Orellana conduce la investigación más vista del país, rechaza las medidas coercitivas cuando hay oportunidad, y suspende la diligencia clave en el peor momento posible. El Perú está mirando. La familia de Lizeth está mirando. Y desde este medio le preguntamos directamente, doctora Roller: ¿a quién le rinde cuentas usted en este caso?

Seremos la voz de aquellos que no son escuchados, exponiendo injusticias y casos de corrupción. Buscamos generar impacto real en la sociedad, transformando la indignación en acción colectiva y construyendo una comunidad comprometida con la transparencia y la justicia.